Detener el tiempo

Otto Klemperer

Cuando Klemperer ensayaba no era consciente de que el tiempo pasaba. El crítico Harold C. Schonberg lo cuenta así:

Klemperer dirige un ensayo y los músicos desean vivamente retirarse. Klemperer parece olvidado de todo lo que no sea la música. El concertino mira significativamente su reloj. Después vuelve a mirarlo más ostentosamente. Ahora ya ha pasado holgadamente la hora en que el ensayo debía haber concluido. Al final casi agita el reloj bajo la nariz de Klemperer. Y el director pregunta: – ¿Funciona bien?

~ por Ziessel en 3 junio, 2008.

3 comentarios to “Detener el tiempo”

  1. Eso es un maestro dedicado a su arte. Creo que a todos los que (sin ser maestros) nos dedicamos a algo que nos gusta nos pasa lo mismo. Es como si el tiempo se congelase. Ya lo decía Einstein, todo es relativo.

  2. La verdad es que cuando uno se encuentra a gusto, cuesta mucho trabajo dejar lo que se está haciendo sólo porque el reloj sigue su curso sin la menor consideración. En lo único en que los hombres son iguales, se diga lo que se diga, es en el tiempo: un minuto es un minuto para todos. Lo ideal sería que el tiempo corriera de distinta forma para cada uno.

  3. Déjate. Si el tiempo pudiese correr diferente para cada uno seguro que pasaba más lento para los que tuviesen pasta y pudiesen comprarlo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: